El psado 13 de julio La Puebla de Cazalla celebraba la LI Reunión de Cante Jondo

 

Del 5 al 13 de julio, La Puebla de Cazalla vivía su semana más jonda con la Reunión de Cante Jondo que logra aunar y poner en tensión a las tendencias más ortodoxas del flamenco con los elementos renovadores de las vanguardias artísticas. Con una programación minuciosamente preparada, la luz de las artes y los sonidos negros del flamenco llenaban las calles y plazas de esta localidad.

Desde hace más de medio siglo, cita obligada de los aficionados al flamenco es la Reunión de Cante Jondo de La Puebla de Cazalla. Y un año más, la Concejalía de Cultura ha organizado su LI Reunión. Los actos previos daban comienzo el viernes 5 de julio y durante más de una semana se han ido sucediendo los recitales de cante, toque y baile, así como conferencias y exposiciones.  

El sábado 13 de julio se llegaba al colofón con la Reunión de Cante.  A esa noche mágica en el inigualable marco de la Hacienda La Fuenlonguilla. Sigue viva en este espacio la presencia de Francisco Moreno Galván, que dotó a este encuentro de una estética entre popular y vanguardista que lo distingue del resto de festivales flamencos que se celebran en verano. La fría noche se calentaba con los cantes, el toque y el baile. Presentaba el acto Faustino Núñez quien daba paso, para abrir la fiesta, al solo de guitarra a cargo de Antonio Cáceres. Tras él, comenzaba el cante de Rubio de Pruna –quien sustituía a Pepe El Boleco-, seguido de Manuel de la Tomasa y Ana Ramírez “La Yiya”. Para cerrar la primera parte, Luisa Palicio se subía a las tablas para hacerse patente con su baile elegante. Para abrir la segunda parte, tras la guitarra de Cáceres, Rubito Hijo y Montse Cortes, quienes antecedían al baile de Fuensanta La Moneta, puro fuego en el escenario.

Como manda la tradición la ronda de tonás y martinetes ponía el broche, enfilando la madrugada, con un fin de fiesta por bulerías.