La Romería, pagana y festiva, encuentro comunal en el campo, donde el Arroyo de la Barca ve su desmesura.

Cada año La Puebla de Cazalla en honor a San Antonio celebra su romería. Una decisión unánime de los grupos políticos que en Octubre de 1987 constituían el Ayuntamiento. Se aprobó también señalar la fecha del primer fin de semana de Mayo para la cita romera, calendario que ha variado con los años.

Corría 1988 cuando tuvo lugar la primera romería propia de esta localidad y, debido a la onomástica del Santo, se decidió peregrinar hasta la conocida como Hacienda de San Antonio de Coria, distante 10 Kilómetros de la Puebla de Cazalla. Se trataba de una finca privada, llena de olivares, que sus propietarios cedieron al Ayuntamiento para la romería que ya en su primera edición congregó a 17 carretas adornadas y una multitud de romeros.

Durante los primeros años se caracterizó por su sentido religioso, dado que se llevaba el Simpecado de San Antonio y en una capilla improvisada, y al alba, tenía lugar la Misa de Romeros acompañada de cantos romeros y rezos de salve.

Sin embargo, a mediados de los años 90 la cita pierde, en parte, su sentido religioso y adquiere un matiz más laico y festivo. Fue precisamente en esos años cuando se instalan en el lugar, casetas para jóvenes.

La Hacienda de San Antonio también pasa a ser historia al tercer año de su edición, abandono motivado por la gran afluencia de público que desbordo las instalaciones. Desde entonces se ha venido celebrando en Monte Palacio, en La Alcachofa, en la Junta de los Ríos y en la Gerena. A principios de 2000 se ubicó en el Arroyo de la Barca, donde  ha continuado en la actualidad.

La jornada se inicia el sábado al mediodía en el Paseo Francisco Bohórquez con la salida de las carrozas. Ya son una treintena las carretas que participan en el concurso y que sigue al Simpecado. La vuelta se produce a las cinco de la tarde del domingo, tras un largo y festivo fin de semana.

Esta cita festiva se ha convertido con el paso de los años en una excelente ocasión para que los adolescentes, tanto de La Puebla de Cazalla como de sus inmediaciones, puedan pasar una noche de acampada con sus amigos.  Y es que la romería ha ido tomando un cariz eminentemente festivo y, por lo tanto, los más jóvenes parecen haberse convertido en sus protagonistas.